Capítulo 6
Las cuatro
características de las Escrituras: (2)Claridad
¿Pueden
sólo los eruditos entender correctamente la Biblia?
Cualquiera que ha
empezado a leer la Biblia en serio se dará cuenta de que algunas partes se
pueden entender muy fácilmente en tanto que otras partes parecen un acertijo. A
decir verdad, muy temprano en la historia de la iglesia Pedro les recordó a
sus lectores que algunas partes de las Epístolas de Pablo eran difíciles de
entender: «Tengan presente que la paciencia de nuestro Señor significa
salvación, tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo, con la
sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas.
Hay en ellas algunos puntos difíciles
de entender, que los
ignorantes e inconstantes tergiversan, como lo hacen también con las demás
Escrituras, para su propia perdición» (2 P 3:15-16). Debemos reconocer, por
consiguiente, que no toda la Biblia es fácil de entender.
Pero sería un error pensar que la
mayoría de la Biblia o que la Biblia en general es difícil de entender. De
hecho, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento frecuentemente afirman que
la Biblia está escrita de tal manera que sus enseñanzas puede entenderlas
cualquier creyente regular. Incluso en la afirmación de Pedro que acabamos de
citar, el contexto es una apelación a las enseñanzas de la carta de Pablo, que
los lectores de Pedro habían leído y entendido (2 P 3:15). Es más, Pedro asigna
algo de la culpa moral a los que tergiversan estos pasajes «para su propia
perdición». Tampoco dice que haya cosas imposibles de entender, sino sólo que
son difíciles de entender.
A.
La Biblia
frecuentemente afirma su propia claridad
La claridad de la Biblia y la responsabilidad de los creyentes
en general para leerla y entenderla se recalca a menudo. En un pasaje muy
familiar Moisés le dice al pueblo de Israel:
Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Habíales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te
acuestes y cuando te levantes (Dt 6:6-7).
Se
esperaba que todo el pueblo de Israel fuera capaz de entender las palabras de
la Biblia lo suficiente para poder «inculcárselas continuamente» a sus hijos.
Esta
enseñanza
no consistía solo en la memorización sin entendimiento, porque el pueblo de
Israel debía hablar de las palabras de la Biblia durante sus actividades de sentarse
en la casa, caminar, irse a la cama o levantarse por la mañana. Dios espera que
todo su pueblo sepa y pueda hablar de su Palabra, con la aplicación apropiada
a la situación ordinarias de la vida. De modo similar, el Salmo 1 nos dice que
el «hombre dichoso», a quien todos los justos de Israel debían emular, es el que
medita en la ley de Dios «día y noche» (Sal 1:2). Esta meditación diaria da por
sentado una capacidad para entender apropiadamente la Biblia los que la meditan.
El carácter de la
Biblia se dice que es tal que incluso el «sencillo» puede entenderla
apropiadamente y ser sabio por ella. «El mandato del Señor es digno de confianza:
da sabiduría al sencillo» (Sal 19:7). Después leemos: «La exposición de tus
palabras nos da luz, y da entendimiento al sencillo» (Sal 119:130). Aquí el
«sencillo» (heb. peti) no es meramente el que carece de capacidad intelectual, sino el
que carece de sano juicio, que es proclive a cometer errores, y que fácilmente
puede dejarse desviar.' La Palabra de Dios es tan comprensible, tan clara, que
incluso le da sabiduría a este tipo de personas. Esto debería ser un gran estímulo
para todos los creyentes; ninguno debe pensar de sí mismo que es demasiado
necio para leer la Biblia y entenderla lo suficiente para que ella le dé sabiduría.
Hay un énfasis
similar en el Nuevo Testamento. Jesús mismo, en sus enseñanzas, sus
conversaciones y sus debates nunca responde a pregunta alguna dando indicio de
echarle la culpa a las Escrituras del Antiguo Testamento por no ser claras.
Incluso al hablarles a personas del primer siglo que distaban como mil años de
David, de Moisés como mil quinientos años, o de Abraham como dos mil años,
Jesús da por sentado que tales personas pueden leer y entender correctamente
las Escrituras del Antiguo Testamento.
En días cuando es
común que algunos nos digan que es difícil interpretar correctamente la
Biblia, haremos bien en recordar que ni una sola vez en los Evangelios oímos a
Jesús diciendo: «Veo de dónde viene su problema: las Escrituras no son claras
en cuanto a ese tema». Más bien, sea que estuviera hablando con eruditos o con
personas comunes sin mayor educación, sus respuestas siempre dan por sentado
que la culpa de entender mal alguna enseñanza de las Escrituras no se debe
echar a las Escrituras mismas, sino a los que entendieron mal o no aceptaron lo
que está escrito. Vez tras vez responde a preguntas con afirmaciones como «No
han leído...» (Mt 12:3, 5; 19:14; 22:31), «No han leído en las Escrituras...» (Mt
21:41),
o incluso: «Ustedes andan equivocados porque
desconocen las Escrituras y el poder de Dios» (Mt 22:29; cf. Mt 9:13; 12:7;
15:3; 21:13;Jn 3:10; et. al.).
De modo similar, la mayoría de las
Epístolas del Nuevo Testamento fueron escritas no a dirigentes de la iglesia
sino a congregaciones enteras. Pablo escribe: «A la iglesia de Dios que está en
Corinto» (1 Co 1:2), «A las iglesias de Galacia» (Gá 1:2), «A todos los santos
en CristoJesús que están en Filipos, junto con los obispos y diáconos» (Flp 1:1),
y así por el estilo. Pablo da por
sentado que sus oyentes entenderán lo que
les escribe, y los anima a que hagan circular sus cartas en otras iglesias:
«Una vez que se les haya leído a ustedes esta carta, que se lea también en la
iglesia de Laodicea, y ustedes lean la carta dirigida a esa iglesia» (Col 4:16;
cf.
•Compare el uso de la misma palabra en Pr 1:4; 7:7; 9:6: 14:15,
18; 22:3; 27:12.
Jn 20:30-31; 2
Co 1:13; Ef 3:4; 1 Ti 4:13; Stg 1:1, 22-25; 1 P 1:1; 2:2; 2 P 1:19;
1
Jn 5:13)/
Se podría presentar
2 Pedro 1:20 en contra del concepto de la claridad de la Biblia que se explica
en este capítulo. El versículo dice que «ninguna profecía de la Escritura surge
de la interpretación particular de nadie», y alguien pudiera aducir que esto significa
que los creyentes comunes no pueden interpretar correctamente las Escrituras
por sí mismos. Es improbable, sin embargo, que esta implicación se pueda
derivar de 2 Pedro 1:20, porque el versículo probablemente está hablando del origen y no de la
interpretación de la Biblia. De esta manera la NVI lo traduce: «ninguna profecía
de la Escritura surge de la interpretación particular de nadie»/ Es más, incluso si
se entendiera el versículo como hablando de la interpretación de la Bibha, estaría
diciendo que la interpretación de la Biblia se debe hacer dentro de la comunión
de creyentes y no meramente como actividad personal. Ni aun así implicaría que
se necesitan intérpretes autoritativos para asegurar el verdadero significado
de la Bibha, sino simplemente que la lectura y entendimiento de la Biblia no se
debe realizar por entero en forma aislada de otros creyentes.
Para que no
pensemos que comprender la Biblia de alguna manera era más fácil para los
creyentes del primer siglo que para nosotros, es importante damos cuenta de que
en muchos casos las Epístolas del Nuevo Testamento fueron escritas a iglesias
que tenían una proporción nutrida de creyentes gentiles. Eran creyentes relativamente
nuevos que no tenían ningún trasfondo previo en ninguna clase de sociedad
cristiana, y que tenían escaso o ningún entendimiento de la historia y cultura
de Israel. No obstante, los autores del Nuevo Testamento no vacilan en esperar
que estos creyentes gentiles puedan leer una traducción del Antiguo Testamento
en su propio idioma y entenderlo apropiadamente (cf. Ro 4:1-25; 15:4;
1 Co 10:1-11; 2 Ti 3:16-17; et al.).
B. Las cualidades morales y espirituales necesarias para una
comprensión correcta
Los escritores
del Nuevo Testamento con frecuencia afirman que la capacidad de entender la
Biblia correctamente es más capacidad moral y espiritual que intelectual: «El
que no tiene el Espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues
para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente»
(1 Co 2:14; cf. 1:18-3:4; 2 Co 3:14-16; 4:3-4, 6; Heb 5:14; Stg 1:5-6;
2 P 3:5; cf. Mr 4:11-12; Jn 7:17; 8:43). Así que aunque los
autores del Nuevo Testamento afirman que la Biblia en sí misma está
escrita con claridad, también afirman que no la podrán entender correctamente
los que no están dispuestos a recibir sus enseñanzas. La Biblia la pueden entender
todos los que no son creyentes
--Pablo
les dice a los corintios; “No estamos escribiéndoles nada que no puedan leer ni
entender», y luego añade «Espero que comprenderán del todo, asi como ya nos han
comprendido en parte». La adición a su primera afirmación no niega su
afirmación de claridad de lo que les ha escrito, sino que anima a los corintios
a ser diligentes para escuchar con todo cuidado las palabras de Pablo, a fin de
que su comprensión parcial pueda ser ahondada y enriquecida. De hecho, la
misma expresión de tal esperanza muestra que Pablo da por sentado que se puede
entender sus escritos (elpizo, «espero*, en el Nuevo Testamento expresa una expectación mucho
más confiada de un evento futuro que la palabra en inglés esperanza).
3Esta interpretación la defiende bien Michael Green. The Seeond Epistle of Peter and the
Epistle of Jude TNTC (Eerdmans. Grand Rapids,
1987), pp. 100-102.
que la
lean con sinceridad en busca de salvación, y todos los creyentes que la lean buscando
la ayuda de Dios para entenderla. Esto se debe a que en ambos casos el Espíritu
Santo obra para superar los efectos del pecado, que de otra manera harían que
la verdad pareciera tontería (1 Co 2:14; 1:18-25; Stg 1:5-6, 22-25 ).
C.
Definición de la
claridad de la Biblia
A fin de resumir este material bíblico podemos afirmar que la
Biblia está escrita de tal manera que todas las cosas necesarias para nuestra
salvación y para nuestra vida y crecimiento cristianos están expresadas muy
claramente en la Biblia. Aunque los teólogos a veces han definido la claridad
de la Biblia en forma más estrecha (diciendo, por ejemplo, sólo que la Bibha es
clara en su enseñanza del camino de salvación), los muchos pasajes citados
arriba se aplican a muchos aspeaos diferentes de la enseñanza bíblica y no
parecen respaldar ninguna de tales limitaciones en los aspeaos respecto a los
cuales se puede denr que la Bibha habla claramente. Parece ser más fiel a
estos pasajes bíblicos definir la clandad' de la Bibha como sigue: La claridad de la Biblia quiere decir que la Biblia esta escrita
de tal manera que sus enseñanzas pueden entenderlas todos los que la leen
buscando la ayuda de Dios y estando dispuestos a seguirlas. Una vez que hemos declarado esto, sin embargo, debemos también
reconocer que muchos, incluso del pueblo de Dios, en efeao entienden mal la Biblia.
D.
¿Por qué algunos
entienden mal la Biblia?
Durante la vida de Jesús, sus propios discípulos a veces no entendían
el Antiguo Testamento y las propias enseñanzas de Jesús (vea Mt 15:16; Mr
4:10-13; 6:52; 8:14-21; 9:32; Le 18:34;Jn 8:27; 10:6). Aunque a veces esto se debió
al hecho de que ellos simplemente necesitaban esperar acontecimientos
ulteriores en la historia de la redención, y especialmente en la vida de Cristo
mismo (vea Jn 12:16; 13:7; cf. Jn 2:22), también hubo ocasiones cuando esto se
debió a falta de fe y dureza de corazón (Le 24:25). Todavía más, hubo ocasiones
en la iglesia primitiva cuando los creyentes no entendieron ni estuvieron de
acuerdo respecto a alguna enseñanza del Antiguo Testamento, o en cuanto a
cartas escritas por los apóstoles; nótese el proceso de crecimiento en la comprensión
respecto a la inclusión de los gentiles en la iglesia (que culminó en «mucho debate»
[Hch 15:17] en el concilio de Jerusalén, según Hechos 15), o el malentendido
de Pedro sobre este asunto en Gálatas 2:11-15, o los frecuentes asuntos
doctrinales y éticos que tuvieron que ser corregidos por las Epístolas del
Nuevo Testamento. De hecho, en toda la historia de la iglesia los desacuerdos
doctrinales han sido muchos, y el progreso en resolver diferencias doctrinales
a menudo ha sido lento.
A fin de ayudar a las personas a evitar cometer errores al
interpretar la Biblia, muchos profesores bíblicos han desarrollado «principios
de interpretación», o pautas para estimular el crecimiento en el arte de la
interpretación apropiada. La palabra hermenéutica (de la
palabra gnega jermeneuo. «interpretar») es el término más
4 El
antiguo termino para la dandad Je la Biblia era pmpvnuiiJ. termino» que umpie
mente quiere decir -dan dad* Esc termino en a momo no es muy daro pora la grnte
de hoy. y no lo he usado en este libro técnico para este campo de estudio: la hermenéutica es el estudio de los métodos correctos de
interpretación (especialmente interpretación
de la Biblia).
Otro término técnico
que a menudo se usa al considerar la interpretación bíblica es «exégesis», término
que se refiere más a la práctica misma de interpretar la Biblia, no a las teorías
y principios respecto a cómo se debe hacer: exégesis es el proceso de interpretar un pasaje de la Biblia. Consecuentemente, cuando uno estudia principios de
interpretación, eso es hermenéutica, pero cuando uno aplica esos principios y empieza en realidad a
explicar un pasaje bíblico, uno está haciendo «exégesis.
La existencia de muchos desacuerdos en
cuanto al significado de la Bibha en toda la historia nos recuerda que la doctrina
de la claridad de la Biblia no implica ni sugiere que todos los creyentes concordarán
respecto a todas las enseñanzas de la Biblia. No obstante, sí nos dice algo muy
importante: que el problema siempre está en nosotros, y no en la Biblia. La
situación es, en verdad, similar a la de la autoridad de la Biblia. En tanto
que afirmamos que las palabras de la Biblia tienen toda la autoridad de Dios mismo,
también nos damos cuenta de que algunos no reconocen esa autoridad o no se
someten a ella. Asimismo, afirmamos que todas las enseñanzas de la Biblia son
claras y se pueden entender, pero también reconocemos que las personas a menudo
(debido a sus propias limitaciones) entienden mal lo que está escrito claramente
en la Biblia.
E.
Estímulo práctico
de esta doctrina
La doctrina de la
claridad de la Bibha, por consiguiente, tiene una aphcadón muy importante, y a la
larga muy estimulante. Nos dice que en donde hay aspectos de desacuerdo doctrinal
o ético (por ejemplo, sobre el bautismo, la predestinación o el gobierno de la
iglesia), hay sólo dos causas posibles: (1) Por un lado, puede deberse a que estamos
buscando hacer
afirmaciones en donde la Biblia misma guarda silencio. En tales casos debemos estar más dispuestos a reconocer que
Dios no nos ha dado la respuesta a nuestra búsqueda, y dar lugar a los
diferentes puntos de vista dentro de la iglesia. (Este es a menudo el caso con cuestiones
muy prácticas, como los métodos de evangelización o estilos de enseñanza
bíblica o el apropiado tamaño de una iglesia.) (2) Por otro lado, es posible que
hayamos cometido errores
en nuestra interpretación de la
Biblia. Esto puede haberse debido a que la información que usamos para decidir
un asunto de interpretación fue inexacta o incompleta; o a que hay alguna deficiencia
personal de nuestra parte, como por ejemplo orgullo personal, codicia, falta de
fe, egoísmo e incluso el no dedicar suficiente tiempo a leer y estudiar la Biblia
en oración.
Pero en ningún caso
tenemos libertad para decir que la enseñanza de la Biblia sobre algún tema es
confusa o que no se puede entender correctamente. En ningún caso debemos
pensar que los desacuerdos persistentes sobre algún tema en toda la historia de
la iglesia quieren dedr que no podemos llegar a una condusión correcta sobre
ese tema por nosotros mismos. Más bien, si en nuestra vida surge una genuina inquietud
respecto a algún tema, debemos sinceramente pedir la ayuda de Dios y entonces
acudir a la Bibha e investigarla con toda nuestra capacidad, creyendo que Dios
nos capacitará para entenderla correctamente.
Esta verdad debe
dar gran estímulo a todos los creyentes a leer su Biblia diariamente y con
gran anhelo. Nunca debemos dar por sentado, por ejemplo, que sólo los que saben
griego o hebreo, o sólo los pastores o eruditos bíblicos, pueden entender
correctamente la Biblia; recuerde que el Antiguo Testamento fue escrito en
hebreo y que muchos de los creyentes para quienes se escribieron las cartas del
Nuevo Testamento no tenían conocimiento del hebreo para nada; tuvieron que leer
el Antiguo Testamento en una traducción al griego. Sin embargo los escritores
del Nuevo Testamento dieron por sentado que estas personas podían leerlo y
entenderlo correctamente aun sin tener conocimiento académico del idioma original.
Los cristianos nunca deben dejar en las manos de los «expertos» académicos la
tarea de interpretar la Biblia; deben seguir haciéndolo todos los días por sí
mismos.'
Es más, aunque reconocemos que ha habido
muchos desacuerdos doctrinales en la historia de la iglesia, no debemos olvidar
que en toda la historia de la iglesia ha habido una sorprendente cantidad de
acuerdo doctrinal respecto a la mayoría de las verdades centrales de la Bibha.
En verdad, los que han tenido oportunidades para tener comunión con creyentes
en otras partes del mundo han descubierto el asombroso hecho de que
dondequiera que hallemos un grupo de creyentes con vitalidad, casi de inmediato
se hace aparente una amplia cantidad de acuerdo sobre todas las doctrinas
centrales de la fe cristiana. ¿Por qué es esto cierto, sin que importe cual sea
la sociedad, cultura o afiliación denominacional? Es que todos han estado
leyendo y creyendo la misma Bibha, y sus enseñanzas primarias han sido claras.
¿Tienen algún
papel para los eruditos bíblicos o los que tienen conocimiento especializado
del hebreo (para el Antiguo Testamento) y del griego (para el Nuevo
Testamento)? Ciertamente, hay un papel para ellos por lo menos en cuatro cosas:
1. Pueden enseñar la Biblia con claridad y comunicar su contenido a otros, cumpliendo
así el oficio de «maestro» mencionado en el Nuevo Testamento (1 Co 12:28; Ef4:ll).
2. Pueden explorar nuevas esferas de comprensión de las enseñanzas de la Biblia.
Esta exploración muy rara vez (si acaso) incluye negación de las principales
enseñanzas que la iglesia ha sostenido a través de los siglos, pero a menudo
incluirá la aplicación de la Biblia a nuevos aspectos de la vida, el responder
a preguntas difíciles que han levantado tanto creyentes como no creyentes en
cada nuevo período de la historia, y la continua actividad de refinar y hacer más
precisa la comprensión de la iglesia en cuanto a puntos detallados de
interpretación de versículos individuales o asuntos de doctrina o ética.
Aunque la Bibha puede no parecer muy grande en comparación a la vasta cantidad
de literatura en el mundo, es un tesoro rico de sabiduría de Dios que supera en
valor a todos los demás libros que jamás se han
5No es mi intención sugerir que la actividad de interpretar la
Biblia se debe hacer en forma individualista: Dios a menudo usa los escritos de
otros o el consejo personal de otros para capacitamos para entender
correctamente su palabra. El principal punto es que cualquiera que sea el
medio, y primordialmente mediante la lectura de la Biblia por si mismos, los
creyentes deben esperar que Dios los capacitará para entender apropiadamente las
enseñanzas de la Biblia.
escrito. El proceso de relacionar sus varias
enseñanzas entre sí, sintetizarlas, y aplicarlas a cada nueva generación, es una
tarea grandemente satisfactoria que jamás quedará completa en esta edad. Todo erudito
que ama profundamente la palabra de Dios pronto se dará cuenta de que hay en la
Bibha mucho más de lo que se puede aprender en toda una vida.
3.
Pueden defender las
enseñanzas de la Bibha contra ataques de parte de otros eruditos o de los que tienen
educación técnica especializada. El papel de enseñar la Palabra de Dios a veces
también incluye corregir falsas enseñanzas. Uno debe poder no sólo «exhortar a
otros con la sana doctrina» sino también «refutar a los que se opongan» (Tit
1:9; cf. 2 Ti 2:25: «humildemente, debe corregir a los adversarios»; y Tit 2:7-8).
A veces los que atacan las enseñanzas bíblicas tienen educación especializada y
conocimiento técnico en cuestiones históricas, lingüísticas o filosóficas, y
usan esa educación para lanzar ataques bastante sofisticados contra las
enseñanzas de la Bibha. En tales casos, creyentes con destrezas especializadas similares
pueden usar su educación para entender y responder a tales ataques. Tal capacitación
también es muy útil para responder a las falsas enseñanzas de sectas y religiones
falsas. Esto no es decir que los creyentes sin capacitación especializada no pueden
responder a la enseñanza falsa (porque la mayoría de la falsa enseñanza la
puede refutar claramente el creyente que ora y tiene un buen conocimiento de
la Bibha en su idioma), sino más bien que los puntos técnicos en la argumentación
los pueden contestar solamente los que tienen destreza en los aspectos
técnicos que se traen a colación.
4. Pueden suplementar el estudio de la Biblia para beneficio de la iglesia. Los eruditos
bíblicos a menudo tienen educación que los capacita para relacionar las enseñanzas
de la Bibha con la rica historia de la iglesia, y hacer la interpretación de la
Bibha más precisa y su significado más vivido con mayor conocimiento de los
idiomas y culturas en que fue
Estas cuatro funciones benefician a la iglesia
como un todo, y todos los creyentes deben estar agradecidos a los que las realizan.
Sin embargo, estas funciones no incluyen el derecho de decidir por la iglesia como un todo cuál
es la doctrina verdadera o falsa, o cuál es la conducta apropiada en una
situación difícil. Si tal derecho fuera privilegio de los eruditos bíblicos con
educación formal, estos se convertirían en una élite gobernante de la iglesia,
y la función ordinaria del gobierno de la iglesia según se describe en el
Nuevo Testamento cesaría. El proceso de toma de decisiones para la iglesia se
debe dejar a los oficiales de la iglesia, sean eruditos o no (y, en la forma congregacional
de gobierno eclesiástico, no sólo a los oficiales sino también a los miembros
de la iglesia como un todo).°
1. Si la doctrina de la claridad de la Biblia es cierta, ¿por qué
parece haber tanto desacuerdo entre creyentes en cuanto a enseñanzas de la
Biblia? Observando la diversidad de interpretaciones de la Bibha, algunos
concluyen: «La gente puede hacer que la Bibha diga lo que quieren que diga».
¿Cómo piensa usted que Jesús hubiera respondido a esta afirmación?
6Vca la explicación de las varias formas de gobierno eclesiástico
en el capitulo 47, pp. 939-37.
2. ¿Qué le sucedería a la iglesia si la mayoría de los creyentes
dejarán de leer la Biblia por si mismos y sólo escucharan a sus maestros
bíblicos o leyeran libros en cuanto a la Bibha? Si usted pensara que sólo los
eruditos expertos pueden entenderla Biblia apropiadamente, ¿qué seria de su
lectura personal de la Biblia? ¿Le ha sucedido esto en alguna medida en su vida
o en la vida de conocidos suyos?
3. ¿Piensa usted que hay interpretaciones correctas y erradas de la
mayoría de los pasajes de la Biblia? Si usted pensara que la Bibha es
generalmente confusa. ¿cómo cambiaría su respuesta? ¿Afectaría una convicción
en cuanto a la claridad de la Bibha el cuidado que usted pone al estudiar un
pasaje bíblico? ¿Afectaría eso la manera en que usted acude a la Bibha al
tratar de obtener una respuesta bíblica a algún problema difícil doctrinal o
moral?
4. Si incluso profesores de seminarios tienen desacuerdos en cuanto
a ciertas enseñanzas bíblicas, ¿pueden otros creyentes tener alguna esperanza
de arribar a alguna decisión correcta sobre esa enseñanza? ( Explique su respuesta).
¿Piensa usted que personas comunes entre los judíos en el tiempo de Jesús
tuvieron dificultades para decidir si creerle a Jesús o a los expertos eruditos
que discrepaban con él? ¿Esperaba Jesús que ellos pudieran decidir?
5. ¿Cómo puede un pastor predicar sermones basados en la Bibha cada
domingo sin dar la impresión de que sólo personas con educación de seminario (como
él mismo) pueden interpretar correctamente la Bibha? ¿Piensa usted que seria
bueno que alguna vez, en una controversia doctrinal o ética, un erudito bíblico
hablara en una iglesia y basara sus principales argumentos en significados especiales
de palabras griegas o hebreas que los mismos miembros de la iglesia no pueden
evaluar ni llegar a conclusiones propias? ¿Hay alguna manera apropiada de que
un erudito use tal conocimiento técnico en sus escritos o conferencias populares?
6. Algunos dirigentes de la iglesia en tiempo de Martin Lutero
decían que querían mantener la Bibha en latín para evitar que el pueblo común
la leyera y la interpretara mal. Evalúe este argumento. ¿Porqué piensa usted
que Martín Lutero tenía tanto anhelo de traducir la Biblia al alemán? ¿Por
qué, a su manera de ver, los dirigentes de la iglesia en siglos pasados habían
perseguido e incluso matado a hombres: como Guillermo Tyndale en Inglaterra,
que estaban traduciendo la Biblia al lenguaje del pueblo? ¿Por qué la tarea de
traducir la Biblia a otros idiomas es tan importante como parte de la obra misionera?
7. ¿Significa la doctrina de la claridad de la Biblia que el Nuevo Testamento
lo pueden entender plenamente personas que no tienen acceso al Antiguo Testamento?
BIBLIOGRAFÍA
(Para una explicación de esta bibliografía vea la nota sobre la
bibliografía en el capitulo l,p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden
encontrar en las páginas 1298-1307.)
Secciones en
Teologías Sistemáticas Evangélicas
|
1. Anglicana (episcopal)
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Secciones en
Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas
(ningún tratamiento específico)
Otras obras
En esta sección he incluido varias obras sobre el desarrollo de
mayores destrezas en la interpretación bíblica, incluyendo tres obras útiles
por autores no evangélicos (una de Barr y dos de Hirsch).
Barr, James. The Semantics of
Biblical Language. SCM, Oxford University Press, Londres, 1961.
Berkhof, Louis. Principies of
Biblical Interpretation. Baker, Grand Rapids, 1950. Carson, D. A. Exegetical
Fallacies. Baker, Grand Rapids, 1984.
Dockery, David S. Biblical Interpretation
Then and Now: Contemporary Hermeneutics in the Light of the Early Church. Baker, Grand
Rapids, 1992.
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_______ . Validity in Interpretation. Yale University Press. New Haven y
Londres.
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Bullock. eds. The Luerature and Meaningof Scripture.
Baker. Grand
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and Methods. Eerdmans. Grand Rapids.
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An
Inquiry Into Hermeneutics From a Biblical Theological Perspective. Wesleyan Theological
Perspectives vol. 2. Warner Press. Anderson. Ind. 1982.
McKnight. Scot,
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Tlte Theory and Practice of Transforming Biblical Reading. Zondervan. Grand Rapids. 1992.
_______ . The Two Horizons: New
Testament Hermeneutics and Philosophical
Description. Eerdmans.
Grand Rapids, 1980.
Deuteronomio 6:6-7: Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.
Incúlcase- Lis continuamente a tus hijos. Habíales de ellas cuando estés en tu casa y atando vayas por el camino, cuando te acuestes
y cuantió te levantes.
«Los cielos
anuncian tus obras»
Este himno, basado en el Salmo 19 nos
recuerda, especialmente en la segunda y tercera estrofas, muchas de las
cualidades excelentes de las Escrituras, y entre ellas el hecho en que fueron
escritas con claridad: “El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.”
Los cielos anuncian tus obras. Señor,
La gloria y potencia de su Creador,
El día y la noche levantan su voz,
Y en toda la tierra alaban a Dios.
Oh Dios, tu palabra es fiel y veraz;
A los que la guardan da gozo y paz.
Tus leyes perfectas y límpidas son;
Tu sabiduría dan al corazón.
Tus juicios excelsos son mucho mejor Que
oro o joyas de grande valor;
Aun miel que destila del rico panal No tiene dulzura que sea
igual.
Que cada palabra que expresa mi voz,
Las meditaciones de mi corazón,
A ti sean gratas, te imploró, Señor,
Mi Roca eterna y mi Redentor
BASADO EN
EL SALMO 19. ADAPT. ESTEBAN SYWULKA B.
(TOMADO
DE CELEBREMOS SU GLORIA, # 271).
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