domingo, 17 de julio de 2016

Capítulo 1: Introducción a la teología sistemática

Introducción a la teología sistemática
¿Qué es teología sistemática? ¿Por qué los creyentes deben estudiarla? ¿Cómo debemos estudiarla?

EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA

A.   Definición de teologia sistemática
¿Qué es teologia sistemática? Se han dado muchas definiciones diferentes, pero para los propósitos de este libro se usará la siguiente definición: Teologia sistemática es cualquier estudio que responde a la pregunta «¿Qué nos enseña toda la Biblia hoyres­pecto a algún tema dado.

Esta definición indica que la teologia sistemática incluye la recolección y com­prensión de todos los pasajes relevantes de la Biblia sobre varios temas y luego un resumen claro de sus enseñanzas de modo que sepamos qué creer en cuanto a cada tema.
1.  Relación con otras disciplinas. El énfasis de este libro no estará, por consi­guiente, en la teologia histórica (el estudio histórico de cómo los cristianos en dife­rentes períodos han entendido los varios temas teológicos) ni en la teologia filosófica (el estudio de temas teológicos principalmente sin el uso de la Biblia, sino usando las herramientas y métodos del razonamiento filosófico y lo que se puede saber en cuanto a Dios al observar el universo) ni apologética (la provisión de una defensa de la veracidad de la fe cristiana con el propósito de convencer a los que no creen). Estos tres asuntos, aunque son temas dignos de que los creyentes los estudien, a veces se incluyen en una definición más amplia del término teologia sistemática. De hecho, algo de consideración de asuntos históricos, filosóficos y apologéticos se halla en algunos puntos en todo este libro. Esto se debe a que el estudio histórico nos informa de las nociones adquiridas y las equivocaciones previamente cometi­das por otros al entender la Biblia; el estudio filosófico nos ayuda a entender el bien y el mal mediante formas comunes en nuestra cultura y otras; y el estudio de la apologética nos ayuda a llegar al punto en que las enseñanzas de la Biblia afectan las objeciones que levantan los que no creen. Pero esos aspectos de estudio no son el enfoque de este volumen, que más bien tnteractúa directamente con el texto bí­blico a fin de entender lo que la Biblia misma nos dice respecto a varios temas teo­lógicos.
 


lunes, 7 de marzo de 2016

Capítulo 2: La Palabra de Dios

Capítulo 2

La Palabra de Dios

¿Cuáles son las diferentes formas de la Palabra de Dios?

EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA
¿Qué se quiere decir con la frase «la Palabra de Dios»? En realidad, hay diferen­tes significados que esa frase toma en la Biblia. Es útil distinguir estos diferentes sentidos desde el principio de este estudio.
A.   «El Verbo de Dios» como Persona: Jesucristo
A veces la Biblia se refiere al Hijo de Dios como «el Verbo de Dios». En Apoca­lipsis 19:13 Juan ve al Señor Jesús resucitado en el cielo y dice: «y su nombre es "el Verbo de Dios”». De modo similar, al principio del Evangelio de Juan leemos: «En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios» (Jn 1:1). Es claro que Juan aquí está hablando del Hijo de Dios, porque en el versículo
14dice: «Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contempla­do su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre». Estos versicu­los (y tal vez 1 Jn 1:1) son los únicos casos en que la Biblia se refiere al Hijo de Dios como «el Verbo» o «el Verbo de Dios», así que este uso no es común. Pero si indica que entre los miembros de la Trinidad es especialmente Dios Hijo quién en su per­sona tanto como en sus palabras tiene el papel de comunicamos el carácter de Dios y expresamos la voluntad de Dios.
B.  «La Palabra de Dios» como discurso de Dios
1.  Decretos de Dios. A veces las palabras de Dios toman forma de poderosos de­cretos que hacen que sucedan eventos o incluso hacen que las cosas lleguen a exis­tir. «Y dijo Dios: “¡Que exista la luz!” Y la luz llegó a existir» (Gn 1:3). Dios incluso creó el mundo animal mediante su poderosa palabra: «Y dijo Dios: «¡Que produzca la tierra seres vivientes: animales domésticos, animales salvajes, y reptiles, según su especie!»» (Gn 1:24). Así, el salmista puede decir: «Por la palabra del Señor fueron creados los cielos, y por el soplo de su boca, las estrellas» (Sal 33:6).
A estas palabras poderosas y creativas de Dios a menudo se les llama los decre­tos de Dios. Un decreto de Dios es una palabra de Dios que hace que algo suceda. Estos decretos de Dios incluyen no sólo los eventos de la creación original sino también la existencia continuada de las cosas, porque Hebreos 1:3 nos dice que Cristo continuamente es «el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa».

domingo, 6 de marzo de 2016

Capítulo 3: El canon de las Escrituras



Capítulo 3

El canon de las Escrituras

¿Qué pertenece a la Biblia y qué no pertenece a ella?

EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA
El capitulo previo concluyó que es especialmente a las palabras escritas de Dios en la Biblia a las que dedicaremos nuestra atención. Antes de hacerlo, sin embargo, debemos saber cuáles escritos pertenecen a la Biblia y cuáles no. Esto se refiere al canon de la Biblia, que se puede definir como sigue: El canon de la Biblia es la lista de todos los libros que pertenecen a la Biblia.
No se debe subestimar la importancia de este asunto. Las palabras de las Escri­turas son las palabras por las cuales nutrimos nuestra vida espiritual. Asi que pode­mos reafirmar el comentario de Moisés al pueblo de Israel en referencia a las palabras de la ley de Dios: «Porque no son palabras vanas para ustedes, sino que de ellas depende su vida; por ellas vivirán mucho tiempo en el territorio que van a poseer al otro lado del Jordán» (Dt 32:47).
Añadir o sustraer de las palabras de Dios sería impedir que el pueblo de Dios le obedezca plenamente, porque los mandamientos que se sustrajeran no los cono­cería el pueblo, y las palabras que se añadieran tal vez exigirían del pueblo cosas adicionales que Dios no ha ordenado. Así Moisés lo advirtió al pueblo de Israel: «No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos del Señor su Dios» (Dt 4:2).
La determinación precisa del alcance del canon de la Biblia es por consiguiente de suprema importancia. Para confiar y obedecer a Dios absolutamente debemos tener una colección de palabras de la que estemos seguros que son las propias pala­bras de Dios para nosotros. Si hubiera alguna sección de la Biblia respecto a la cual tendríamos duda de si son palabras de Dios o no. no consideraríamos que tienen autoridad divina absoluta y no confiaremos en ellas tanto como confiaremos en Dios mismo.
A.   El canon del Antiguo Testamento
¿Donde empezó la idea de un canon, es decir, la idea de que el pueblo de Israel debia preservar una colección de las palabras escritas de Dios? La misma BibÜa da testimonio del desarrollo histórico del canon. La colección más temprana de pala­bras de Dios escritas fueron los Diez Mandamientos. Los Diez Mandamientos, de este modo, forman el principio del canon bíblico. Dios mismo escribió en dos ta­blas de piedra las palabras que ordenó a su pueblo: «Y cuando terminó de hablar con Moisés en el monte Sinai, le dio las dos tablas de la ley, que eran dos lajas escri­tas por el dedo mismo de Dios»(Ex 31:18). Después leemos: «Tanto las tablas como la escritura grabada en ellas eran obra de Dios» (Éx 32:16; cf. Dt 4:13:10:4). Las tablas de la ley fueron depositadas en el arca del pacto (Dt 10:5) y constituían los términos del pacto entre Dios y el pueblo.

sábado, 5 de marzo de 2016

Capítulo 4: Las cuatro características de las Escrituras: (1) Autoridad



Capítulo 4
Las cuatro características de las Escrituras: (1) Autoridad
¿Cómo sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios?
En el capitulo previo nuestro objetivo fue determinar cuáles escritos pertene­cen a la Biblia y cuáles no. Pero una vez que hemos determinado qué es la Biblia, nuestro siguiente paso es preguntar cómo es ella. ¿Qué nos enseña toda la Biblia respecto a si misma?
Las principales enseñanzas de la Biblia en cuanto a si misma se pueden clasificar en cuatro características (a veces llamadas atributos): (1) la autoridad de las Escri­turas, (2) la claridad de las Escrituras, (3) la necesidad de las Escrituras y (4) la suficiencia de las Escrituras.
Con respecto a la primera característica, la mayoría de los cristianos estaría de acuerdo en que la Biblia es nuestra autoridad en algún sentido. Pero ¿en qué senti­do afirma la Biblia ser nuestra autoridad? Y ¿cómo nos persuadimos de que las afir­maciones de la Biblia en cuanto a ser la Palabra de Dios son verdad? Estas son las preguntas que se consideran en este capitulo.

viernes, 4 de marzo de 2016

Capítulo 5: La inerrancia de las Escrituras



¿Hay algún error en la Biblia?
La mayoría de los libros de teologia sistemática no han incluido un capitulo se- .parado sobre la inerrancia de la Biblia. Por lo general se ha tratado el tema bajo el encabezamiento de autoridad de la Biblia, o no se ha considerado necesaria una ex­plicación adicional. Sin embargo, la cuestión de la inerrancia es de tal pre o­cupación en el mundo evangélico de hoy que amerita un capitulo separado a continuación de nuestra consideración de la autoridad de la Palabra de Dios.
No vamos a repetir aquí los argumentos respecto a la autoridad de la Biblia que se dieron en el capitulo 4. Allí se indicó que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios, y por consiguiente no creer o desobedecer alguna palabra de la Biblia es no creer o desobedecer a Dios. Se explicó además que la Biblia claramente enseña que Dios no puede mentir ni hablar falsedades (2 S 7:28; Tit 1:2; Heb 6:18). Por consi­guiente, se afirmó que todas las palabras de la Biblia son completamente verdaderas y sin error en ninguna pane (Nm 23:19; Sal 12:6; 119:89,96; Pr30:5; Mt 24:35). Las palabras de Dios son, de hecho, la suprema norma de verdad (Jn 17:17).

Especialmente relevante en este punto son los pasajes bíblicos que indican la total veracidad y confiabilidad de las palabras de Dios. «Las palabras del Señor son puras plata refinada en un homo en el suelo, purificada siete veces» (Sal 12:6, tra­ducción del autor), indican la absoluta confiabilidad y pureza de la Biblia. De modo similar,«Toda palabra de Dios es digtui de crédito; Dios protege a los que en él buscan refugio» (Pr 30:5), indican la veracidad de toda palabra que Dios ha dicho. Aunque el error o al menos falsedad parcial puede caracterizar el habla de todo ser huma­no. el habla de Dios se caracteriza por jamás ser falsa y jamás comete errores, ni si­quiera cuando habla por medio de seres humanos pecadores: «Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer» (Nm 23:19) fue dicho por el peca­dor Balaam específicamente en cuanto a las palabras proféticas que Dios había hablado mediante sus propios labios.

Con evidencia como esta ahora estamos en posición de definir la inerrancia bí­blica: La inerrancia de la Biblia significa que la Biblia en los manuscritos originales no afirma nada que sea contrario a la verdad.

Esta definición enfoca la cuestión de la veracidad y falsedad del lenguaje de la Biblia. La definición en términos sencillos simplemente quiere decir que la Biblia siempre dice la verdad y que siempre dice la verdad respecto a todo de lo que habla. Esta definición no quiere decir que la Biblia nos dice todo lo que se pudiera saber en cuanto a cualquier tema, pero sí afirma que lo que dice en cuanto a cualquier tema es verdad.

jueves, 3 de marzo de 2016

Capítulo 6: Las cuatro características de las Escrituras: (2) Claridad



Capítulo 6
Las cuatro características de las Escrituras: (2)Claridad

¿Pueden sólo los eruditos entender correctamente la Biblia?
Cualquiera que ha empezado a leer la Biblia en serio se dará cuenta de que algu­nas partes se pueden entender muy fácilmente en tanto que otras partes parecen un acertijo. A decir verdad, muy temprano en la historia de la iglesia Pedro les re­cordó a sus lectores que algunas partes de las Epístolas de Pablo eran difíciles de entender: «Tengan presente que la paciencia de nuestro Señor significa salvación, tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo, con la sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas al­gunos puntos difíciles de entender, que los ignorantes e inconstantes tergiversan, como lo hacen también con las demás Escrituras, para su propia perdición» (2 P 3:15-16). Debemos reconocer, por consiguiente, que no toda la Biblia es fácil de entender.

Pero sería un error pensar que la mayoría de la Biblia o que la Biblia en general es difícil de entender. De hecho, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento frecuentemente afirman que la Biblia está escrita de tal manera que sus enseñanzas puede entenderlas cualquier creyente regular. Incluso en la afirmación de Pedro que acabamos de citar, el contexto es una apelación a las enseñanzas de la carta de Pablo, que los lectores de Pedro habían leído y entendido (2 P 3:15). Es más, Pedro asigna algo de la culpa moral a los que tergiversan estos pasajes «para su propia perdición». Tampoco dice que haya cosas imposibles de entender, sino sólo que son difíciles de entender.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Capítulo 7 Las cuatro características de las Escrituras: (3) Necesidad

Capítulo 7

Las cuatro características de las Escrituras: (3) Necesidad

¿Para qué es necesaria la Biblia? ¿Cuánto pueden las personas saber de Dios sin la Biblia?

¿Necesitamos tener la Biblia, o tener alguien que nos diga lo que la Biblia dice, a fin de saber que Dios existe? ¿La necesitamos para saber que somos pecadores que necesitan salvación? ¿La necesitamos para saber cómo hallar la sal vación? ¿La nece­sitamos para conocer la voluntad de Dios en cuanto a nuestra vida? Preguntas como estas son las que una investigación de la necesidad de la Biblia intenta contestar.
EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA
La necesidad de la Bibha se puede definir como sigue: Tener necesidad de la Biblia quiere decir que necesitamos la Biblia para conocer el e\-angeho, para mantener la vida es­piritual y para conocer la voluntad de Dios, pero no la necesitamos para saber que Dios existe ni para saber algo en cuanto al carácter de Dios y sus leyes morales.
Esa definición ahora se puede explicar en sus varías partes.